Muchas veces estiramos la visita a la estación de servicio hasta que se prende la luz del indicador. Sin embargo, andar habitualmente con «lo justo» de combustible genera un desgaste silencioso pero costoso en la mecánica de tu vehículo.
Por rutina, apuro o para cuidar el bolsillo en el día a día, es muy común esperar a que la aguja toque la letra «E» antes de cargar nafta o diésel. Lo que pocos conductores saben es que manejar en reserva de forma frecuente afecta directamente el rendimiento y la vida útil del auto.

¿Qué sucede en la mecánica de tu auto cuando andás en reserva?
- La bomba de combustible trabaja con mayor esfuerzo: En la mayoría de los vehículos modernos, la bomba de combustible está sumergida dentro del propio tanque. El líquido actúa como refrigerante y lubricante del sistema. Cuando el nivel es extremadamente bajo, la bomba trabaja «en seco» o con mayor esfuerzo, generando sobrecalentamiento y acortando drásticamente su vida útil.
- Acumulación y arrastre de sedimentos: En el fondo del tanque de combustible se van juntando impurezas, suciedad y residuos con el paso del tiempo. Al haber poco combustible, la bomba aspira directamente del fondo, haciendo que esos sedimentos lleguen al sistema de combustible.
- Obstrucción de filtros e inyectores: Ese flujo de suciedad puede tapar rápidamente los filtros de combustible y llegar a obstruir los inyectores de motor. Esto se traduce en pérdida de potencia, tirones al acelerar, fallas en el arranque y un consumo ineficiente.
Pequeños hábitos que cuidan tu vehículo
- Intentá cargar combustible apenas el tanque llegue al último cuarto (1/4).
- Evitá dejar el vehículo estacionado por muchos días seguidos con el indicador en rojo.
- Realizá los mantenimientos preventivos correspondientes a la sustitución de filtros según lo indicado por el fabricante.
¿Hace cuánto no realizás un control en tu auto?
Cuidar los pequeños detalles del día a día ayuda a mantener la salud de tu motor, pero las revisiones periódicas son la clave para evitar sorpresas en la calle.
En GA no solo nos encargamos de tus cubiertas, también contamos con equipamiento de diagnóstico y profesionales capacitados para realizar un chequeo integral de tu vehículo, prevenir averías y mantenerlo siempre a punto.
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