De las categorías de la ACTC a la educación vial: cómo se involucra Bridgestone en el deporte motor argentino y qué tienen de especial los neumáticos de carrera, en seco y bajo lluvia.
Una relación con el deporte motor argentino
Bridgestone Argentina viene mostrando interés en estar cerca del automovilismo nacional. En 2023, un referente de prensa y asuntos públicos de la compañía contó que la marca quería volver a la actividad y que estaba evaluando por dónde ingresar.
Hoy ese vínculo se ve sobre todo en el ecosistema de la ACTC: la marca acompaña a categorías soporte de la entidad y aprovecha la convocatoria de las fechas del Turismo Carretera para desarrollar campañas de educación vial, con foco en el cuidado de los neumáticos y la conducción responsable.
¿En qué categoría está Bridgestone?
La presencia más concreta es la Copa Bora 1.8T, la categoría monomarca de la ACTC que corre con el Volkswagen Bora 1.8 Turbo. Según su reglamento, para piso húmedo se utilizan compuestos Bridgestone.
A nivel internacional, la marca tiene un lugar central en el deporte motor. Será proveedor único de neumáticos de la Fórmula E desde la temporada 2026-2027, equipa la clase GT500 del Super GT japonés y compite en la IndyCar bajo la marca Firestone, que pertenece al grupo.

Cómo es un neumático de carrera
Un neumático de competición está pensado para rendir al límite, no para durar:
- Compuesto: mezcla de polímeros sintéticos, negro de humo, aceites y resinas. Los slicks blandos dan el máximo agarre, pero se desgastan rápido. Los duros duran más, con menos agarre inicial.
- Sin dibujo (slick): al ser completamente lisos, maximizan la superficie de contacto con el asfalto, aunque no evacuan agua.
- Temperatura de trabajo: rinden entre 80 y 110 °C, mucho más que un neumático de calle (entre 0 y 80 °C). Necesitan unas vueltas para llegar a su punto óptimo.
- Construcción: carcasa radial con refuerzos y cinturones que limitan la deformación a alta velocidad.
- Duración: un slick puede durar unos 100 km a ritmo de carrera, frente a los 30.000 a 60.000 km de un neumático de calle.

El neumático de lluvia de Bridgestone
Cuando la pista se moja, entra en juego el neumático de lluvia. A diferencia del slick, tiene un dibujo específico y un compuesto con mayor proporción de sílice, pensado para trabajar a menor temperatura. Sus tres beneficios principales:
- Máxima evacuación de agua: canales profundos y un dibujo diseñado para desplazar grandes volúmenes de agua rápidamente, lo que ayuda a reducir el riesgo de aquaplaning a altas velocidades.
- Agarre inmediato: un compuesto de caucho blando que se activa a temperaturas más bajas que las de un slick, para que la goma se adhiera al asfalto frío y húmedo.
- Estabilidad y tracción en curva: la flexibilidad de su estructura absorbe las imperfecciones de la pista mojada y ayuda al piloto a mantener el control al acelerar y frenar.