De una grúa del Automóvil Club Argentino a una pick-up fabricada en Zárate. Casi cinco décadas de transformaciones, ingeniería y tecnología automotriz tienen un nuevo capítulo con la Toyota Hilux destinada al papa León XIV.
El Papamóvil es mucho más que un vehículo de traslado. Detrás de su diseño hay una historia de adaptaciones técnicas, seguridad e innovación que evolucionó con cada época y cada pontificado.
Sus antecedentes se remontan a 1930, cuando Pío XI recibió un Mercedes-Benz Nürburg 460. Sin embargo, el concepto moderno tomó forma décadas después, con modelos como el Toyota Land Cruiser y el Fiat Campagnola. Tras el atentado sufrido por Juan Pablo II en 1981, la seguridad adquirió un papel central y comenzaron a incorporarse estructuras blindadas y cristales especiales.
Argentina, protagonista de esta historia

La industria nacional tuvo su primer gran capítulo en 1982, durante la visita de Juan Pablo II. El Automóvil Club Argentino adaptó una Ford F-350 modelo 1981, originalmente utilizada como grúa de auxilio, para convertirla en un vehículo papal con habitáculo acondicionado y cristales antibalas.
En 1987, una nueva visita del pontífice impulsó otras adaptaciones: una Chevrolet C-30 con carrocería de C-10 y una Renault Trafic preparada especialmente en la planta de Santa Isabel, Córdoba.
De Zárate al Vaticano: el nuevo capítulo de la Hilux
Casi cuatro décadas después, Toyota Argentina vuelve a poner a la industria nacional en escena con dos Hilux fabricadas en Zárate y destinadas a los recorridos del papa León XIV en Buenos Aires y Córdoba.
El proyecto, desarrollado junto a Vallé Equipamientos, implicó mucho más que una modificación estética. La estructura posterior fue diseñada para transportar al pontífice y acompañantes, por lo que fue necesario adaptar el sistema de suspensión mediante modificaciones en elásticos y amortiguadores para responder a la nueva distribución de peso.
La unidad conserva un motor 2.4 turbodiésel de 150 CV, 400 Nm de torque y caja manual de seis velocidades. Una configuración de trabajo que, en este caso, responde a una misión muy particular.

Bridgestone Dueler: cada componente cuenta
En una preparación de estas características, los neumáticos también cumplen un papel fundamental. La familia Bridgestone Dueler forma parte del equipamiento asociado a la Toyota Hilux, con modelos como el Dueler H/T 840, desarrollado para ofrecer desempeño sobre asfalto, tracción en superficies mojadas, confort y durabilidad.
La historia del Papamóvil demuestra que cada transformación requiere soluciones técnicas específicas y componentes capaces de responder a nuevas exigencias.
De aquella Ford F-350 convertida en vehículo papal a la Hilux fabricada en Zárate, la industria automotriz argentina vuelve a demostrar su capacidad de adaptación. Porque cuando cada detalle importa, la tecnología y la calidad de los componentes hacen la diferencia.